top of page
  • Mario PrudHomme

Refugio de Amor


paisaje con atardecer

Hoy domingo, que es día de oración en grupo, quiero compartirles lo que para mí es la oración:

REFUGIO DE AMOR

Tengo un refugio al que voy cada noche.

Es un refugio de amor y paz.

Refugio en el que soy consolado si así lo necesito.

Refugio donde puedo platicarle a Dios mis problemas y desesperanzas, y recibir Su amoroso consejo.

En ese refugio puedo entregarle a Él mis errores para que los corrija, sin temor a ser juzgado o castigado.

En ese espacio de tranquilidad absoluta, mi alma descansa y se fortalece.

En ese lugar de Luz, me llega un entendimiento que no es de este mundo.

En ese refugio, tengo recuerdos ⎯aunque vagos todavía⎯ de lo que es mi Verdadero Hogar.

En ese refugio cálido y acogedor, muchas veces, siento el Amor de mi Padre y la dulzura de Jesús.

Cuando descanso en ese refugio hermoso, en algunas ocasiones, veo una Luz dorada que se acerca a mí; entonces, me estremezco.

En ese sagrado refugio he visto las manos de Jesús y su rostro.

En ese refugio luminoso soy sanado, y también soy liberado de todas las ideas y emociones no amorosas que todavía guardo en mi interior.

En ese refugio de paz aprendo lo que es el Amor de Dios y cómo darlo a los demás.En ese refugio, los juicios que aún conservo van desapareciendo y son sustituidos por amor.

En ese refugio perdono lo que todavía tengo que perdonar.

En ese lugar de esperanza, aumenta mi fe de ser liberado del yo falso que fabriqué, que me mantiene aparte de lo que más amo.

Cada vez que voy a ese pacífico refugio, donde hay una Luz que lo purifica todo, mi ego pierde fuerzas, se debilita y se consume en esa Luz.

Ese refugio de amor está en lo más profundo de mi mente. La forma en que entro a él es por medio de una llave dorada que Dios me dio: la oración.

Cada día me siento más feliz de ir a ese refugio que mi Padre construyó para mí, porque en ese espacio santo vuelvo a ser Su niño amado y tengo recuerdos de mi eterna inocencia.

Sé que hacia el final de mi viaje interno, cuando acabe de aprender lo que Jesús y el Espíritu Santo quieren que aprenda, y vea un mundo de Luz rodeado de azucenas que refleja el Cielo, Ellos, dulcemente, me llevarán de regreso a mi Hogar. Y Ahí, habré encontrado la Dicha, la Paz y el Amor que por tantos años he anhelado.


Este escrito forma parte de mi libro "Íntimo", que estará a la venta a finales del año que entra.

Derechos Reservados.


 

Busca el libro digital El Cielo es para todos en las siguientes plataformas:










1 view0 comments

Recent Posts

See All
bottom of page